Descubrimiento azul

Descubrimiento azul

Llegaba a casa después de un duro día de trabajo, sólo tenía ganas de tomarme una cerveza, quitarme la ropa y echarme a ver un partido por la televisión. Crucé la puerta y noté que la casa no estaba en el silencio que debía, en lugar de eso se escuchaban risas y gimoteos. Inventé lo que confirmé después.
Alguna vez había hablado con mi novia de probar cosas nuevas pero nunca habíamos dado el paso de estar con otra persona.

Cuando llegué a la altura de la puerta visualicé un cuerpo similar al mío, enjuto, alto y con un poco de vello. También entrevi su cuerpo en lencería de color caqui, que hacía juego con su cuerpo blanquito que por la situación estaba ruborizado.

No se habían percatado de mi presencia así que seguían con sus bromas. Hasta que ella se puso encima, ambos callaron y ella empezó a besar su cuello. Y descendió, llegó a su pantalón y olió. Abrió su pantalón y como un resorte apareció una polla a medio gas que inmediatamente besó. La besó tan apasionadamente como cuando me besaba a mi y rápidamente el miembro falico adquirió un tamaño de unos diecinueve centímetros. Era hora de practicar su arte, y con la boca acometió el glande mientras que con su mano derecha le agarró firmemente la base de la polla. Él gimió, un "madre mía" salió de su boca y ella paró para contestarle: "está tan buena que te la comería toda la noche". "No pares loca". Y prosiguió con una mamada que si hubiera sido música sería una obra de Chopin.

Yo ya estaba empalmado mientras ellos en su burbuja se volvían cada vez más cerdos...
Diez minutos en los que ella se ahogaba en el cacho de carne, comía sus testículos y cuando bajaba el ritmo él tomaba las riendas y le follaba la boca salvajemente. Yo esperaba impacientemente porque empezaran a follar pero, desgraciadamente el incrementó la velocidad y como un adolescente se dejó llevar por la adrenalina del momento y se corrió. Ella seguía enganchada a su polla cuando el gimoteó y entre convulsiones echó todo su semen en la boquita de mi novia que siguió con la polla en su orificio por un rato más.

En este momento decidí marcharme sin que me escucharan y me escondí en la otra habitación de nuestro piso. Les escuché hablar pero sin entender de qué trataba su conversación. Al cabo de unos minutos se escuchó la puerta. Él se había marchado. Era el momento de salir y saludar.

-Hola Marta, llevo aquí un rato. -Comencé.
-Emmh... - No supo que decir pero continué.
-Lo vi todo, chiqui, sin que se dieran cuenta.
-Pero, Roberto...
-¿Te has divertido, no? - Le pregunté.
-¿qué quieres que te responda?
-Creo que esto ya lo habíamos hablado, sabes nuestros gustos y nuestras preferencias, me sorprende encontrarme esto cuando llego a casa...
-Lo siento...
-¿Has quedado para una próxima vez?
-No hemos dicho nada, es la primera vez que lo hacemos y no haber follado con él me ha dejado con ganas.
-Dame tu móvil. -Me lo dio. - ¿cuál es su número? -y después de su respuesta le escribí un mensaje. - vendrá de nuevo otro día.
-¿qué dices Roberto?
-Lo que oyes, vendrá el fin de semana y esta vez te follará. Yo obviamente estaré presente...
-¿Lo dices en serio?
-Sí, por cierto, tienes la boca aún manchada.

Le dije y la limpié con un beso, su boca aún sabía a polla y al semen de este chaval. Y la verdad, es que no me importaba.

Continuará.

Publicado por: yungcanary
Publicado: 09/11/2018 17:30
Visto (veces): 453
Comentarios: 3
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Comentarios (3)

curiosete | 14/11/2018 21:00

Uuuff, qué bueno...

placerxmorbo | 11/11/2018 00:22

que siga la historia... que esta muy bien contada y mucho morbo y muy rico...

gricelia | 10/11/2018 05:55

Menudo relato erótico, por un momento me ha dejado en ascuas jajajaja... Me ha encantado. Espero el próximo. Un abrazo.

yungcanary | 10/11/2018 13:31

Me alegro de que te haya gustado! Un placer.

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