Ofrecida

Ofrecida

Había contactado en la página de contactos sexuales, era un hombre dominante y decidido y tenía las ideas muy claras respecto a lo que quería sexualmente.
Me excitó su decisión y su manera de escribirme, me hacía sentir sumisa y me hacía apetecer obedecerle y entregarme a el.
Me hizo unas cuantas preguntas sobre mis gustos sexuales, mis límites, mi disponibilidad de tiempo.
Al final me propuso una sesión de sumision por mi parte pero con más morbo, me ofrecería a otras personas.
Se fijó el día y la hora, empecé a prepararme. Había elegido un vestido de color negro, unos pantys también de color negro que había abierto en la entrepierna para ser más accesible, un body de color negro y unos zapatos de tacón cerrados negros.
Menos el vestido y los zapatos de tacón que me habría puesto en su coche, llevada toda la lencería puesta y eso me dió un subidon de excitación.
Me recogió en el sitio establecido y subí a su coche. Enseguida me ordenó de terminar de ponerme femenina, con el vestido, los tacones, los guantes largos de cuero y la máscara de látex que me cubría la cara.
Una vez terminado me puso un collar de sumisa que llevaba atada una correa, una mordaza y deje de ver, me había vendado los ojos.
Me ordenó unir las manos en la espalda y me puso unas esposas, estaba en sus manos.
La excitación empezó a subir y el corazón a acelerarse, estaba preparada para una nueva experiencia de la mano de este hombre decidido.
Arrancó el coche y empezó un recorrido que desconozco ya que no podía ver nada.
Después de casi media hora el coche se detuvo, me dijo solo que tenía que obedecer sus ordenes en todo si era una buena sumisa.
Bajó del coche y vino hacia mi lado porque me abrió la puerta, me ordenó de bajar y así hice. Había algo de viento y sentía que me vestido se movía con el, me quedé un rato parada esperando sus consignas.
Solo me dijo, vamos y tiró de la correa. Fuimos caminando un poco solamente, y empecé a oír voces de hombres. Se paró y me ordenó de arrodillarse sobre un cojin que había traído, me quitó la mordaza y sentí que estaba delante de mi.
Me ordenó de abrir la boca y su pene entró en ella, primero despacio para que pudiera saborearlo, luego poco a poco más, con decisión, sin parar.
Sentí como me cogía la cabeza y la llevaba con fuerza hacia su pene. Entró todo hasta darme la primera arcada. Era grande y me llenaba toda la boca hasta la garganta, salió un poco y me dejó respirar un poco mejor.
Pero fue por poco tiempo porque enseguida volvió a entrar todo y empezó a follarme la boca con mucha fuerza.
Sentía su pene salir y enseguida volver a entrar hasta la garganta repetidamente.
Al mismo tiempo percibía la presencia de otra personas, otros hombres que de repente, a una señal de el, empezaron a palpar e los pechos y el culo. Eran unos cuantos y todo esto mientras el seguía follandome la boca dándome arcadas y ahogandome.
De repente paró, salió de mi boca dejándome in respiración, se retiró, pero en seguida su puesto fue remplazado por otro pene, más pequeño pero, después de haberme cogido la cabeza, que me follaba la boca más rápidamente. Las embestidas eran muy seguidas, y se le oía gemir, al poco tiempo sacó su pene de mi boca y sentí el chorro de su semen en mi cara, encima de mi máscara de látex.
Pero no había descanso, otro cogió su sitio repitiendo la operacion y acabando corriendose en mi cara también.
Fueron cuatro los hombres a los que me entregó y todos acabaron de la misma manera, dejando su semen en mi cara.
Mi hombre les dijo entonces de apartarse, y lo sentí otra vez delante de mi, me ordenó de subir la cabeza, de abrir bien la boca y empecé a sentir un líquido caliente en mi cara, era su lluvia que me estaba dejando más empapada aún.
Me sentía muy sometida, muy entregada y otra vez sentí su pene entrar dentro de mi boca, volvía a follarla con fuerza dejándome otra vez sin aliento y sin aire.
Siguió por unos minutos para al final correrse dentro de mi boca y quedándose con su pene dentro hasta que no tragué todo su semen como premio.
Me dijo dulcemente que por esa noche habíamos terminado y que podía volver a casa.
Estoy a la espera de nuevas ordenes para saber cual será mi próxima sesión.

Publicado por: silviasumisacd
Publicado: 31/01/2019 18:33
Visto (veces): 398
Comentarios: 1
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Comentarios (1)

gricelia | 03/02/2019 15:44

Niña, menuda sorpresa de relato. He alucinado por tus descripción de los hechos. Me ha encantado tu expresión escrita . Espero que nos de la oportunidad de volverte a leer. Un abrazo.

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