Turno de tarde

Turno de tarde

Tenia turno de tarde en el trabajo, al acabar, me despedí de los pocos compañeros que quedaban, subi el coche y tiré para casa Lo bueno de salir a esa hora, eso si, era que te encontrabas la carretera casi vacía. Decidí tirar por la TF1, así que me desvié . Cuando pasé por el un poligono industrial, mis faros iluminaron un coche aparcado junto a un inmenso cartel de la carretera. Con sorpresa creí ver que sobre la parte delantera del coche había una chica y que un chico estaba agachado entre sus piernas. Fue solo un momento, pero es como si hubiera sido a cámara lenta. No sé que me empujó a ello. Pero en la rotonda siguiente puse el intermitente y volví atrás, internándome en un descampado cercano . Aparqué relativamente cerca, temiendo que mi llegada los espantara. Pero ellos estaban bastante entretenidos y mi llegada no pareció molestarles . La escena me produjo una erección instantánea. Desde donde estaba había un par de farolas que los iluminaban y se veía todo lo que hacían. Ella sería una chica de unos treinta años. Alta, con el cabello largo recogido en una cola, piel bastante bronceada que brillaba en la noche. Llevaba una camiseta amarilla, que estaba recogida, en aquel momento, por encima de sus pechos y un sujetador negro. Unos pantalones cortos también amarillos que tenía en las rodillas.
El chico parecía algo mayor. Sobre los cuarenta. Era canoso y delgado. Ella estaba de cara al capó del coche, él estaba agachado con las manos en el culo y comiéndole el coño. Casi con temblores me desabroché el cinturón y mi polla asomó erecta. Empecé a masturbarme viendo la escena. Deslicé mis pantalones hasta mis rodillas y empecé a frotarme la polla.Bajé algo la ventanilla y me empezaron a llegar, de forma tenue, los gemidos de ella Ellos estaban algo iluminados, pero yo estaba más a oscuras, así que pensé que ellos imaginaban que mi coche sería el de alguna pareja haciendo lo mismo que ellos. El chico se incorporó y se bajó los pantalones. Ella también se giró, se agachó y empezó a mamársela. Lo hacía con fuerza y con grandes movimientos que me hacían pensar que se la metía entera en la boca. Intercalaba esos movimientos con miradas al tío. Estuvo así poco tiempo antes de que él la levantara, la pusiera contra el capó y se la metiera. Cuando lo hizo escuché perfectamente el gemido de ella. Empezó a follarla así, sujetándola del pelo. Los movimientos eran rápidos y contundentes. Los gemidos iban a más y me llegaban claros, junto con algún “dame fuerte” o “no pares” . Me tenían a mil, tanto por lo que estaba viendo como por la situación, allí al aire libre, iluminados por aquellas farolas y por los focos de los pocos coches que pasaban. Mi polla no aguantaría mucho más.
El tío le dio una nalgada en el culo que se escuchó perfectamente. A continuación la apretó con fuerza, haciendo que todo el cuerpo de ella se fuera contra el capó. En ese momento mi leche salió de mi polla, manchando mi mano, mi estómago y muslos. Mientras mi respiración se apaciguaba, vi como el chico retomaba la posición y se la seguía follando con fuerza. Fue un minuto más o menos de movimientos duros, de gemidos casi a gritos, hasta que él se separó, ella se agachó rápidamente y se metió la polla en la boca para recibir la corrida. Yo seguía mirando con ojos como platos. Luego ella se separó y se incorporó. Se acercó a él y lo besó. Y luego se alejó algo para limpiarse. Yo hice lo mismo con unos pañuelos de mi guantera. Cuando terminé, ella casi había terminado también. La vi acercarse de nuevo al tio y besarlo, intercambiar algunas palabras y, para mi sorpresa, la vi encaminarse a otro coche que hasta aquel momento no había visto yo y que estaba allí cerca parado también. Así que no habían venido juntos….. no sé porqué pero aquello me sonó a cuernos. Cuando él y ella se habían montado en sus coches, yo arranqué el mio y me incorporé de nuevo a la carretera. Seguí con el camino a casa, escuchando la radio y con una sensación placentera tras la corrida. Iba pensando en la tia y en el polvazo que había visto. Un semaforo cerca de mi casa me hizo parar. Otro coche se detuvo a mi izquierda. Cuando miré vi con sorpresa que era la tia del polvo. Ella era guapa, morena y de la edad que ya había imaginado antes. Se cruzó la mirada un segundo conmigo. Me produjo otra semi erección ver esa cara y esa boca que, hacía solo unos minutos, había recibido la leche del tio, También con sorpresa vi que en la parte trasera del coche había un par de sillitas de niño. Mi mente empezó a imaginar de nuevo lo de los cuernos que había pensado antes. Y mi erección fue ya completa de nuevo. El verde del semáforo interrumpió mis pensamientos. Ambos coches arrancamos y seguimos el camino. Yo me coloqué tras ella, aunque al rato ella giró en una calle y yo seguí adelante. Estaba claro que en los próximos días cuando pasara por el poligono miraría con cuidado a ver si los veía de nuevo

Publicado por: tateti
Publicado: 18/02/2019 17:53
Visto (veces): 577
Comentarios: 3
A 19 personas les gusta este blog
Comentarios (3)

sexymoreno | 19/02/2019 12:43

escribeme portque no puedo escribirte porque eres vip, cuando lleves gusto

mikitfe | 18/02/2019 18:32

Buen relato... Y que todos los regresos a casa sean siempre asi de morbosos!!

isaac21 | 18/02/2019 18:00

Buen relato y muy morboso

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