Hielo rojo

Hielo rojo

Es una mujer espectacular en todos los sentidos. Cuando nos conocimos, a través de la web amistosa, no le dio a la lista negra al par de mensajes, como pocas veces me ha ocurrido, sin plantar cara a la seducción y al sexo más placentero, dado mi sentido del humor y mi morbosidad exacerbada… eligió el conocimiento al coñocimiento inmediato, que habían detrás de las cientos de palabras, y luego…. sus últimas palabras... uff!..eso me puso, tengo que reconocerlo.
Quedamos, en que algún día, recién “salido” del trabajo, o en una pausa de éste, nos dispusiéramos a quedar en un Centro Comercial para tomar algo juntos, para según ella: “tener una charla entretenida”.
Aquella tarde de noviembre sentados en un local dándonos los alisios en la isla redonda..., intentaba concentrarme en la charla cada vez más animada con Sandra, pero me perdía en fantasías eróticas, pensando en una chica del trabajo... Pedí que nos sirvieran unos Frangélico con hielo (la camarera era una joven atractiva y noté me observaba desde la entrada), para observar como tomaría esta increíble mujer “algo de leche”. Recuerdo que sonaba por el hilo musical déjate querer de Yartra… mirando sus ojos, charlando animadamente y deleitándome con sus suaves piernas a través del roce, bajo la mesa...
Yo bebía a sorbitos y mi lengua jugaba con el cubito situado en un vaso ... era un juego divertido ya que así sentía el frescor en mis labios... así estuve no sé cuanto tiempo hasta que Sandra me dijo con voz dulce:
Quieres mas hielo?, te noto tu boca seca… ¿o juguetona?
Mirándola a los ojos y con mi cubito acuoso entre los labios le dije:
Gracias, si, voy a pedir un par de cubitos de hielo más, ya que estoy ardiendo por dentro, jajajajajajajajaja.
Pero.. ¿Deseas algo más?... Mirándola intuí (en su mirada pícara y una ligera sonrisa), una situación algo confusa pero a la vez excitante.
…Le dije.. por ahora no, gracias….Pensé para mi, "este huevo quiere sal"...
Mientras con el cubito jugaba con mis labios ella seguía observando y como juego tomé el hielo y me lo pase por la comisura de mis labios dejando entrever mi lengua... ella seguía mirándome ahora ya con ese punto de lujuria contenida… De repente llego un amigo del barrio, y le presenté a mi amiga, que me comenta cerca del oído:
- Chico... ¡la que se está poniendo morbosa soy yo!…¿Qué tal sí….? (y eso activo algo que me dejó sorprendido y a la vez extremadamente dispuesto a ponerme en situación de armas tomar). ..Déjalo estar, estoy conociendo primero…

Yo seguía jugando con el cubito me lo pase por el cuello y mirando de reojo la cara de Sandra y como se iba calentando por momentos... me estaba dando el gusto de ser pícaro, coqueto, tremendo juego para mi.
Nos levantamos y me acerque a ella lentamente y le dije al oído (sabia que la estaba excitando y eso me gustaba)
Muy bajito le dije:
Perdona, ¿dónde podríamos estar en silencio?
Me cogió por el brazo y me dijo... sígueme… Tras un corto paseo por el Centro Comercial, de repente, entramos en la trasera de una tienda de un local casi vacío, con pocos clientes en la que ella tenía una amiga dependienta.. que me miraba fijamente, como si de una leona se tratase al encontrar un presa que no era la suya..jajajajajajaja (no había nadie solo una clienta mayor curioseando y perdiendo el tiempo) entramos, a través de un largo pasillo, en una especie de almacén de las trastienda, había un gran mesa y una pequeña butaca… una ventanita pequeña, que apenas dejaba entrar luz natural, y calor, mucho calor... abrí el grifo de un pequeño lavamanos y empecé a dejar el agua correr lentamente... ella se acercó a mí, yo notaba su mirada y sobre todo notaba su pezones duros detrás de ese blusa blanca.
Le pregunté: ¿Qué tal si se une a nosotros mi amigo Carlos?... ¿Te apetece?
Ella respondió: Vale... pero no me dejes a medías…tengo mucho apetito hoy y estoy cachonda, ya me lo has notado.
A lo que hice un wasap, con la dirección desde el almacén a Carlos…y este con su sonrisa maliciosa se acercó desabrochándose en el camino parte de su camisa, dejando entrever su torso.
La hermosa webera, se puso delante de mi agarrándome por la cintura y me atrajo directamente hacia su cuerpo... ella fogosa notaba como mi verga comenzaba a pronunciarse, sus manos me apretaban contra ella... con sus labios recorría los míos y seguía rato seguido con mi cuello lamiéndolo ansiosa, yo sin pena alguna, me inicie buscando sus pequeñas tangas, mientras recorría sus piernas en una corta falda.. sentía su flujo resbalar entre mis manos. Sus pezones eran duros y pequeños y sabían a fruta y sal, muy dulce y muy excitante a la vez, con ese perfume embriagador a frutas . Inmediatamente sentí el frío en mi paquete, yo llevaba en las manos un vaso de plástico, lleno de cubitos de hielo, tomé uno, y lo puse entre sus piernas, esto hacia que su sexo se contrajera de placer... su lengua chupaba mis orejas y sus dedos jugaban con mi paquete ya lubrificado, mientras Carlos, estaba detrás de Sandra, le besaba tiernamente el cuello y la finura de su delicada espalda, acariciándola suavemente mientras con sus manos recorría la entrepiernas, haciendo que se excitara aún más, masajeaba el lóbulo de la oreja con tanto cuidado como si tuviera un tesoro entre los dedos, mientras le decía que “nos la follaríamos alli mismo duro”. Carlos es muy temperamental, parecía querer devorarla, dejaba marcados sus dedos en su piel mordiendo y lamiéndola con ansiedad bajando suavemente hasta llegar a la hoquedad de su sexo ya escurridizo de la excitación lamiéndola el coño de cuclillas por detrás la almejita, . ..mmm…mmmm… que rico, decía, luego se desabrochó la bragueta y comenzó a empotrarla por detrás en un vaivén, primero suavemente y luego acelerando su cabalgada. Sandra, gemía de placer, Carlos intentó no llegar el primero…sacó su hermoso miembro y consiguió mantener un poco la calma, no quería acabar tan rápido, entonces Sandra dirigió su mirada hacia mí, señal, de que quería que interactuara y yo me encontraba disfrutando todavía del juego con el hielo y su hermoso cuello.
Luego acariciaba mi cuerpo con su lengua, recorriendo mi torso con movimientos circulares haciéndome estremecer de placer. Nos comimos la boca largo rato, saboreaba sus labios fríos y luego su lengua ardiente... mientras nos tocábamos mutuamente, sin decir nada. Yo podía sentir como temblaba, excitada cuando la acariciaba, primero lentamente, luego mas rápido. Después ella se llevó mis dedos a la boca y los relamió hambrienta, para meterlos en su coño. Me deshice, gimiendo de deseo mientras sentía como me poseía, hasta que, por último grité de placer (en mi cabeza, dado el sitio, en que nos encontrábamos) como jamás había hecho. Le quité a Sandra, poco a poco la corta falda... era bestial la sensación que sentía, cogí un cubito y me lo puse en la boca, me baje, abrí sus piernas y lo pase sobre su chocho y aprovechaba para apretarlo también con mi labios... su cuerpo se arqueo, hasta tal punto que pensé que nos caeríamos. Ella que ya se había dado la vuelta, buscó mi hermoso mástil erecto por debajo de la mesa y lo saboreó…como el que se come un helado, pero de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba…mm….mm…, toqueteándose el clítoris y poniéndose en situación…¡¡estabamos excitadísimos!!!.
Mientras yo me iba al suelo... buscando un punto de apoyo nos acercamos hasta la mesa... allí entre los jadeos y los movimientos fuimos descubriendo todo nuestro cuerpo lamiendo, chupando bebiendo todos nuestros néctares... los cubitos se deshacían pero nosotros no parábamos de buscar, dándonos satisfacción oral, mi lengua buscaba hábida su nidito mientras mi dedo jugaban con su oscurito... La boca de mi compañero buscaba la boca de la camarera como si de un manjar divino se tratara lo degustó lentamente con un movimiento rítmico sin dejar de succionar primero su labio superior y luego sus pómulos, yo no dejaba de introducir mis dedos en su culito... ellos jadeaban, sus gemidos ahogados aún me ponían mas caliente...
Sandra me mostró un bello pepino que había lavado previamente y que me dio una idea en ese momento... Mientras depositaba el falo en su hambrienta vagina y lo movía primero sigilosamente para luego ir al galope como fiel corcel que se precie, Carlos me miraba ensimismado de terminar con su orgasmo de frenesí.. mientras se estimulaba su pene, poco a poco iba sintiendo que se venía con el grijo abierto y un gemido extenso y estremecedor: abriéndole la boca e introduciéndolo y dando unos cariñosos golpecitos en sus cachetes si…si…si!!! ahora, ahora…ahoraaaaaa!!!!!!!! Siiiiiiiiiiiiiii!!!!!!!.
Mientras Carlos extasiado se abrazaba y besaba sus pechos, ávido de placer en el orgasmo más compungido que he visto jamás... mis manos fuertes hacían que el cuerpo de la sensual mujer pareciera una pluma, lentamente la puse de espalda y la penetre con seguridad, su cuerpo se estremeció ... el calor era intenso pero el goce de sentirme dentro podía mas que todo el calor del mundo… sudábamos resbaladizos en nuestros movimientos, seguía penetrándola y a la vez mis dedos jugaban con su sexo... ella estaba tan mojada y caliente que no le importaba lo que sugiriera con su cuerpo.. empezó a besarse con Carlos e intentó volver a saborear su húmeda verga, con leche y ya un poco menos erecta, .seguí penetrando su nido, y dándole dedito en su segundo orificio, ella gemía de placer, note como estaba llegando al clímax y la puse encima de la butaca de espalda a mi, exponiendo sus hermosas nalgas y dejo que la penetrara con todo mi poder, su pies se pusieron de puntillas para ofrecerme su nido y con ese ritmo acompasados llegamos a un orgasmo maravilloso, gemidos y risas entrecortadas y un par de cubitos de hielo deshaciéndose en nuestras bocas...
No sé cuanto tiempo pasamos gozando de nuestros sexos, no sé cuantos cubitos usamos en el juego... pero cada vez que me tomo un licor con hielo... recuerdo a Sandra y a Carlos que con unos cubitos de hielo hicieron que tuviéramos uno de los orgasmos mas cálidos de aquella tarde de noviembre… en aquel pequeño almacén caluroso y cachondo.

Publicado por: xasmorboso
Publicado: 08/11/2020 08:31
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Comentarios: 1
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Comentarios (1)

chicharrito | 11/11/2020 07:41

Buen relato y lleno de matices, sobretodo lo de no usar la lista negra después de intercambias unos mensajes. Eso es costumbre aquí jajaja

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