Un sueño muy real

Un sueño muy real

Hacia mucho tiempo que no dormía con nadie, varios años, pero la ocasión vino dada por él, cuando lo conocí solo iba a ser alguien para calmar mis ansías, alguien con quien entretenerme y pasar un rato agradable, sin compromiso ni complicaciones. Pero poco a poco me había vuelto adicta a él, a nuestros encuentro y al morbo que me inspiraba, cada encuentro era diferente y apasionante. Había pasado de tener una vida monótona y agobiante de problemas, a cada mañana ver el móvil en busca de un nuevo plan, a veces era él el que me pedía cosas, otras era yo la instigadora.
Por eso cuando surgió este viaje, no pensé en nadie mejor para invitar, sabia que esa pequeña escapada se iba a convertir en una aventura en toda regla, y estaba deseando que comenzara.
Cuando llegamos al hotel, me sorprendí lo agradable que era el lugar, pero la habitación era realmente espectacular, una gran cama y una buenas ventanas mirando a la calle, y la bañera estaba hecha para jugar los dos juntos. Mirando aquella habitación se me ocurrían miles de cosas por hacer, tantas que dudaba que nos diera tiempo de practicarlas todas.
Deje las maletas y casi que salí corriendo, el motivo de mi viaje no podía esperar y estaba a punto de llegar tarde. Él quedo en la habitación, me dijo que se ducharía y que descansaría, su semana había sido muy dura.
Durante toda mi reunión mi mente estaba con mi amante, imaginando lo que quería hacerle al llegar al hotel, aunque estaba cansada, las ganas de disfrutar de él eran mayores aún. Compre algo de comer para llevar, sabia que una vez dentro no íbamos a querer salir.
Mi sorpresa fue que al llegar a la habitación, él estaba profundamente dormido, sabía que estaba cansado pero había caído derrotado, estaba tan tremendamente sexy, allí casi desnudo tendido en las sábanas blancas.
Dejé las cosas sobre una silla e intenté no hacer ruido, y me metí a duchar, necesitaba estar limpia y una idea se estaba metiendo en la cabeza... iba a ser una noche divertida y de paso iba a sorprenderlo.
Una vez que terminé, me metí en la cama junto a él, lo acaricié, y lo bese con delicadeza, ni se movió, realmente estaba profundamente dormido, así que no pude evitarlo, y fui bajando con besos su pecho, y su abdomen, y ahí estaba, también dormido como su dueño, pero quería comérmelo, lamerlo, disfrutarlo y de paso despertarlo poco a poco, mis necesidades de jugar eran mayores a la pena que me daba perturbar su sueño.
Primero besos muy suaves, para poco a poco ir aumentando la intensidad, y cada vez que lo metía en mi boca iba creciendo un poco más, hasta que ya no pude metérmelo entero, su dueño empezaba a gemir ante mis caricias, pero seguía sin abrir los ojos, así que seguí con mi labor. Me encantaba comerme su polla, y tener su placer en mis manos, solo con eso podía sentir la humedad de mi coño, anticipando lo que vendría a continuación.
No tardo demasiado en estar en el máximo de su poder y yo me sentía poderosa mientras lo hacia gemir sin control, pero aun seguía sin abrir los ojos, acaso estaba pensado que era un sueño, pero eso no me impidió seguir haciéndolo feliz, sus manos me empezaron a buscar, pero no me deje atrapar, no quería soltar ese juguete tan preciado para mi. Paré de pronto, y deje que él se quedara tranquilo, pero seguí acariciándolo delicadamente con mi mano, era el momento de pasar a lo siguiente, necesitaba sentirlo dentro de mi, así que sin pensármelo más, me senté a horcajadas sobre él y lo hice entrar completamente en mi, no necesite nada, estaba mas que húmeda por estar cabalgando a mi compañero de juegos mientras dormía, el deseo era tal que empece a moverme, necesitaba sentir que me llenaba por dentro.
Fue entonces cuando por fin abrió los ojos, no se sorprendió de que estuviera sobre de él, pero una risa pícara se escapo de mis labios y de los de él, no hacían falta palabras, sabía que despertar así era un buen regalo, así que empece a moverme, necesitaba moverme, estaba a punto para que me hiciera estallar de placer, sus gemidos volvieron a llenar la habitación, pero esta vez acompañados de los míos, que había estado conteniendo para no despertarlo.
Cuando notaba que me flaqueaban las fuerzas, tomaba la iniciativa para no dejar que el movimiento disminuyera, poco a poco íbamos subiendo la intensidad y le rogué que no parara, que estaba a punto, y no lo hizo, siguió con las embestidas hasta que sentí que me rompía por dentro del placer, y gemí y chille por las intensidad que me provocaba.
Pero mi orgasmo no hizo que parara, sabía que yo era capaz de tener más placer y siguió hasta conseguir que yo volviera a correrme varias veces mas, y hasta que él llegó a su propio placer.
Su leche me lleno por dentro, podía sentir el cálido líquido entrando dentro de mi, podía sentir como el temblaba entre mis piernas y como quería alargar un poco más las sensaciones que lo embargaban, y fue entonces cuando agotada caí sobre él, me abrazo unos instantes, hasta que tuve miedo a quitarle el aire.
Me acosté a su lado y él me abrazo, no hizo falta decir nada, nuestras miradas hablaban sin palabras y así, extasiada y sintiéndome llena de su leche, me deje caer en los brazos de Morfeo, sé que en algún momento me arropó, pero ya no pude pensar en nada mas.

Publicado por: ayala
Publicado: 14/11/2020 15:33
Visto (veces): 405
Comentarios: 5
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Comentarios (5)

escorpiontfe34 | 20/11/2020 15:23

Fantástico el relato y fantástica la experiencia

ayala | 20/11/2020 17:41

Gracias

canelo69 | 20/11/2020 12:01

Que sensual, me encanta

ayala | 20/11/2020 12:08

Gracias

ucanca40 | 18/11/2020 20:11

Me encanta

ayala | 20/11/2020 12:09

Gracias

elyyojuntos | 16/11/2020 16:59

Deseando leer mas de esa escapada

ayala | 20/11/2020 12:08

Gracias

parejillaviciosa | 16/11/2020 11:51

que buen relato!.

ayala | 16/11/2020 12:54

Gracias.

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