En mi blog tenéis la primera parte o la primera vez que lo hice con el luchador. Y me estaba pensando seríamente si poner otra de las historias que tuve con el. Pero me vi animado y la quiero compartir.
Está vez fue solo unos días después de la primera. Y la verdad es que para mí fue de las mejores y más placenteras que volví a tener con el.
Está vez no lo hicimos ni en el gimnasio ni en las duchas. Fue en la playa. Y la verdad que fue la hostia de morboso. Solo de pensarlo me empalmo muy rápido.
Fue en pleno verano, en uno de esos días donde el calor apretaba bastante. Fuimos a una playa que está bastante cerca de donde vivimos. Y lo mejor es que hay días en los que no va nadie.
Íbamos en su furgoneta, la cual el usaba a menudo, porque era de irse de rutas y a fiestas de otros pueblos y se quedaba a dormir en su coche. La tenía preparada con su colchón atrás.
Mientras íbamos a la playa el calor apretaba bastante, íbamos los dos sin camisa y la verdad es que yo no podía dejar de mirarlo, me encanta ver ese cuerpo de luchador sin nada de vello y como brillaba por el sudor solo pensaba en el momento en que estuviéramos follando otra vez jajajaja
Total, llegamos a la playa y aparcamos casi frente al mar. Nos bajamos del coche, cogimos las toallas, la sombrilla y nos dirigimos a coger un sitio para ponernos nosotros. El se dió cuenta que ya estaba empalmadisimo jejeje y me lo dijo sin corte alguno.
Al segundo me agarro del cuello y me planto tremendo beso en la boca, me metió la lengua hasta la campanilla, soltó la mochila y me agarró la polla que la tenía durísima, metió la mano en el pantalón, (que por cierto no llevaba nada debajo ya que íbamos acoger el sol desnudos). Empezó a pajearme de tal forma que casi me hace correr con la misma.
Yo le agarre la suya que también estaba muy dura, empezó a bajar por el cuello, los pezones, el ombligo, y me saco la polla dura y se la metió en la boca, le dije que fuera despacio porque estaba muy cachondo y me correría enseguida. Empezó a bombear... Dios cuanto placer.
Nos metimos en el furgón, a toda prisa nos quitamos los pantalones, se tumbo encima mía, nuestras pollas duras, luchaban la una contra la otra mientras nos besábamos. De repente se puso encima mia, se la metio entera y empezó a cabalgarme. Joer estaba demasiado cachondo y gemia como un loco. No tardé en correrme como una bestia. Le dije que me corría y aceleró más el ritmo hasta que me corrí dentro. Seguís moviéndose, y yo estaba que se me salían los ojos del gusto.
Se puso a mí lado a pajearse, pero yo quería también. Me puse encima de el, a mí me costó un poco que entrara, y cuando lo hice empezé yo a cabalgarle. Yo no quería parar, me encantaba sentir dentro de mi, mientras el me acariciaba el pecho y me tocaba la polla. No tardé en ponerme la polla dura otra vez. Yo solo quería sentirla dentro, quería que acaba dentro de mi. Me dijo que se corría, y ahí, aceleré yo. Sentir como se vaciaba dentro de mi para mí era lo mejor.
Me quité encima de el y me acosté a su lado, me abrazo, nos besamos durante un buen rato. Estábamos muy sudados pero nos daba igual.
Nos vestimos, con todo nuestros culos llenos de leche y fuimos a la playa, eso sí, todo el ratos nos íbamos besando.
Estoy escribiendo ahora lo que paso en la playa. Porque agüita también. Solo digo que fueron durante esa tarde unas 5 corridas de su parte y mia unas 6.