Octubre en el Yumbo

Octubre en el Yumbo

Era el último lunes de octubre. Y nuestra primera noche de vacaciones en Gran Canaria, disfrutando de ese descanso que uno necesita antes de que empiece el invierno. El Yumbo estaba medio vacío, más tranquilo que de costumbre, con algunas terrazas medio apagadas y la música sonando más suave de lo habitual.

Nos sentamos en un bar con dos copas de vino blanco. A esa hora no había mucha gente: algún grupo de turistas alemanes, un camarero aburrido, y un chico solitario apoyado en la barra.

Era rubio, de unos treinta y pocos, con camiseta blanca y ojeras de cansancio. Me llamó la atención porque parecía fuera de lugar, como si hubiera llegado allí por error. Me miró un par de veces, hasta que nuestras miradas se cruzaron y sonrió, algo tímido.

Marcos lo notó enseguida.
—Creo que alguien te está mirando, Álex —susurró con una sonrisa.
—Bah, seguro que está esperando a alguien —le respondí, aunque algo en mí decía que no.

Unos minutos después, el chico se acercó. Se llamaba Daniel, era andaluz y estaba en la isla por trabajo. Contó que no podía dormir y había salido a dar una vuelta, sin saber muy bien adónde ir. Acabó en el Yumbo “por curiosidad”, dijo, mirando alrededor con cierta fascinación.

Empezamos a hablar. Al principio fue una charla casual —el clima, el trabajo, la isla—, pero poco a poco la conversación se volvió más cercana. Había en él una mezcla de timidez y picardía que me descolocó. No parecía buscar nada, pero su mirada decía más de lo que sus palabras dejaban salir.

Nos reímos, brindamos y seguimos hablando como si nos conociéramos de antes. El tiempo pasó sin darnos cuenta. Cuando se levantó para irse, sacó el móvil del bolsillo.
—¿Te importa si te agrego? Así me cuentas luego cómo es la fiesta de Halloween por aquí —dijo, medio sonriendo.

—Solo si prometes venir —contesté.
—Trato hecho —respondió, guardando mi número.

Nos despedimos con un abrazo corto, pero sincero. Marcos me miró con esa sonrisa suya de siempre.
—¿Así que fiesta de Halloween, eh?
—Quién sabe —le dije—. A veces las mejores noches empiezan por casualidad.

Published by: garbachos
Published: 31/10/2025 02:20
Reads: 108
Comments: 1
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Comments (1)

discr-tfe | 07/11/2025 16:16

Me ha encantado vuestro relato, ¿al final hubo fiesta de Haloween? 😜

garbachos | 07/11/2025 23:01

¡Muchas gracias! Ya publiqué la primera parte de la noche de Halloween. Puedes consultarla y decirme que te parece :)

activo52 | 09/11/2025 21:40

Donde debe ve esa primera parte ? No la he encontrado

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