Desde hace unos días tengo una imagen en mi mente, me imagino que te visito y me recibes desnudo y con eso colgando sin ponerse duro, me invitas a pasar y me llevas a la habitación, allí con una luz tenue te tumbas boca arriba y con las piernas separadas, te relajas y me das autorización para ponerme cómodo y proceder.
Yo te digo para dejarnos llevar mutuamente y disfrutar al máximo, tú sobre todo lo que me pides es discreción y yo no te la niego. Pero yo a cambio te pido vernos más veces, que sea algo habitual.
Comienzo después de autorizarme, tocarte con mis manos y ver cómo está flácida y poco a poco se va poniendo dura, hasta un punto que puedo sentir como está bien firme, sigo con mis manos y voy poco a poco poniéndote bien calentito y con muchos deseos.
Cuando llegue el momento me avises, yo obedezco y sobre todo disfrutamos ambos, me pone mucho saber que has vaciado bien y has quedado seco, con ganas de más, de que lo que pase allí se quede en las cuatro paredes y sobre todo que me vuelvas avisar para yo disfrutar de ver como explotas y vacías bien.
Solo pido discreción y respeto, dejarnos llevar por el placer y el morbo.
Es cierto que para ello pido sea con una edad, no me interesa tu vida, como tampoco tengo que contar mía, entre tú y yo un tercero sobra.
Buenas noches y espero os guste de cómo se puede vaciar y complacerse dos personas.