Una noche de carnaval

Una noche de carnaval

Hace ya algunos años de esta experiencia... pero me sigue dando tanto morbo que quería compartirla con los demás.
Yo tendría unos 30 años, estaba soltero. Acostumbraba a subir caminado desde Santa Cruz a La Laguna después de una noche de fiesta para que se me bajara la moña (a cualquiera no se le baja subiendo por esa avenida de Los Menceyes con el frío que se va metiendo a cada paso que te acercas a La Laguna).

Ese día iba disfrazado de hada... una falda corta por encima de la mitad del muslo, unas alas ya destrozadas, mucho frío y poco abrigo. Estaba ya casi a la altura de Finca España, por la gasolinera que hay por ahí cerca, deseando llegar a casa... aunque aún me quedaba un buen trozo para llegar a La Laguna.

De repente me doy cuenta de que hay un coche que lleva un rato a mi altura... la verdad que no había caído. Cuando miro al interior del coche había un tío maduro, tendría entre 45-50 años mirándome.

- ¡Hola! ¿Quieres que te alcance a algún sitio? Hace mucho frío.
- Claro, la verdad que no me vendría nada mal - Respondí.

Siempre he hecho deporte... la verdad que ese año concretamente estaba muy muy bien (sin quitarme méritos actuales). Me hablaba sobre chicas (y yo pensando... soy gay tío, pero bueno te voy a seguir el rollo solo por ahorrarme 30 minutos más de seguir caminado con este frío). Me hablaba de su noche de fiesta, yo le conté un poco la mía mientras lo iba mirando. El tío estaba muy bien, se le veía que iba al gimnasio: unos pectorales espectaculares, unos brazos muy bien trabajados y se intuía que tenía un cuerpazo. Tenía una barba bien recortada... era un tío muy guapo. Mientras yo estaba medio ensimismado, entre palabra y palabra:

- ¿Pero que sexy vas no? - me dice. Y me toca la rodilla y sube un poco hasta el límite de la falda, sonriéndome.
- Bueno es un disfraz hecho - Respondí. En ese momento ya tenía claro lo que iba a pasar, así que me puse en plan interesante y ya me armé de valor, el tío estaba buenísimo - Tío, no me sigas tocando así que me estoy poniendo cachondo.
- ¿Ah si? - me dijo.

Claramente ya yo estaba empalmadisimo, que pedazo de tío dios. No recuerdo si pasaron 15 o 30 segundos... de repente paró el coche, me sacó la polla y me la empezó a mamar. Dios, que mamada me estaba pegando aquel tío, estaba cachondísimo y me  la estaba comiendo con unas ansias, joder cómo se la estaba comiendo ese cabron.

De repente paró...

- Que polla tienes, ¿te vienes a mi casa?
- Claro que sí.

Por el camino me tocaba la polla pajeandome para que me viera. Se pasaba la lengua por los labios todo el rato, estaba loco por que me la comiera otra vez. El tiempo pasó rápido, entramos a su casa y me llevó directamente a la habitación, me desnudé mientras nos besábamos. Todos sabemos que besos son esos, besos con lengua, desesperados. Me puse al borde de la cama, sentado y le quité la ropa, que cuerpazo tenía el tío. Dejamos de besarnos y se puso de rodillas. Yo estaba cachondisimo. Empezó a comerme la polla desesperado, que mamada me estaba pegando mientras el de pajeaba. Que babada me tenía la polla, pero no paraba, al mismo ritmo.

- Me corro tio - le dije.

No paraba el muy cabron... ufff. Me iba a correr. Terminé en su boca y se comió todo mientras él se corría en el suelo, me seguía lamiendo la polla sin parar, no desperdició ni una gota. Una de las mejores mamadas que me han dado en la vida.

Una lástima que no hayamos coincidido más.

Espero que os guste. Un saludo.

Published by: disc-maduro
Published: 28/03/2026 21:59
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