-Nos ha puesto muy cachondos tu relato, y quiero agradecertelo viéndonos.
Me sorprendió el mensaje, no me lo esperaba.Había entrado como otras veces a la página y no esperaba esta sorpresa.Me lo mandaba una pareja joven de mi isla, y no tenía ni idea del plan que tenían.A los 3 o 4 días me volvieron a contactar.
-Hola.Proximo jueves, Centro Comercial***, tienda*** 7 de la tarde.Saludos.
Ufff, ya éste si que me puso nervioso.Me daba muchísimo morbo este encuentro, no podía quitármelo de la cabeza.Ese mismo jueves, mientras trabajaba, imaginaba como sería la pareja, que es lo que tramaban... sería una broma?En su perfil no ponía fotos, solo sus edades y sus preferencias...
-Da igual, iré y si es una vacilada, por lo menos me doy un paseo y me tomo un café...
Jueves, 7 de la tarde, allí estaba en la famosa tienda, moviendo perchas y mirando ropa, con la mente puesta en la gente que se me acercaba, esperando una señal.Pero nada... ni rastro...
Entré nuevamente en Xamigos, hacía 10 minutos había mirado los mensajes y nada, pero esta vez tenía uno sin leer...
-Cuando salga un tipo del probador con gafas y camisa blanca, entra al tercero de la derecha y tose 3 veces.
Dios... esto iba en serio y me estaba poniendo a 1000... Busqué con caminar nervioso los probadores y esperé en la puerta.
Mierda! no tengo nada para probarme, vaya cante voy a dar...
Volví rápido para atrás y cogí un pantalón de ni sé que talla(bastante feo) y volví a la puerta del probador.
En éste tiempo habrá salido ese tío de gafas?... joder estaba nervioso.
Justo salió a los 10 segundos una señora de camisa roja con varias piezas de ropa en la mano.
La incertidumbre me estaba matando... y empecé de nuevo a dudar de si era una broma o no.
Miré hacía un lado a una de las chicas que trabajaba allí, mientras colocaba unas faldas en unas perchas, y justo en ese momento un tipo de gafas pasó al lado mío saliendo del probador.De lo nervioso que estaba ni me fijé en el color de su camisa.Entré rápido y ví libre justo el vestidor que me decía el mensaje.Cerré la cortina e intenté relajarme.De fondo escuchaba a una mujer hablando con su hija, refiriéndose a una talla más o algo así ...
Tosí una vez, tosí dos veces, tosí tres veces...
A los 5 segundos escuché una risa femenina justo en el probador de enfrente...
Abrí un poco la cortina y pude ver a una pareja de veinteañeros besándose.Habían dejado un trozo de cortina sin pasar y podía verlos perfectamente.Él, moreno, alto, con barba.Ella de pelo negro, de espaldas a mí y con vestido blanco.Sin parar de besarse, él bajó sus manos a las nalgas y subió su vestido hasta la cintura.Pude ver su culo perfecto sin bragas, sólo con la marca de sol de un minúsculo tanga.
Dios... mi corazón no paraba de latir fuertemente... entonces ella inclinó un poco el culo y él se lo abrió, enseñándome también como le colgaban los labios de un impresionante coño...
Cerraron la cortina de repente, alguien entró al probador y pasó de largo por el pasillo.
Joder que inoportuno -pensé
Pero volví a mirar y ahora los ví de perfil, él mirándome de pie, con el pantalón bajo y ella de rodillas comiéndosela... casi no le cabía en la boca y hacía movimientos lentos de cabeza para atrás y adelante.No pude evitar el tocarme por encima del pantalón, la situación me estaba superando...
Volví a escuchar a la señora de antes con su hija, esta vez salían del probador y cerré la cortina.
Cuando se hizo el silencio, volví a mirar a mis vecinos de enfrente y esta vez ella estaba inclinada hacia delante mientras el otro se la follaba de pie...
Ella me miraba, era preciosa, no me quitaba los ojos de encima mientras el otro le daba envestidas lentas y fuertes...
Justo al poco le sacó la polla y la puso de perfil.Ví como se corría en aquellas nalgas morenas, para luego ella darse la vuelta y volver a besarle la boca.Volvieron a cerrar la cortina y yo hice lo mismo...
Me senté en el probador y pensé en el momento tan morboso que había vivido, que me había regalado esa pareja.Permanecí así unos minutos, hasta que sentí que ya se habían ido, respetando su privacidad.Salí del probador un poco tarumba, sin mirar a los lados, y fuí directo al baño del Centro Comercial.Me masturbé, movía mi polla pensando en la cara de aquella chica, en su pelo, en su culo, en su impresionante cuerpo... Como todas las historias no tienen final feliz, me dí cuenta luego que no había papel higiénico, pero que más dá, no?
Bajé a tomarme un café y miraba a todo el mundo, pero no los volví a ver.Quizas mejor así.
Al llegar a casa entré a su perfil y les agradecí el regalo que me dieron.Su respuesta a los 5 días fué - de nada, nos volveremos a ver.Un saludo.
Y así acabó la historia de la pareja de los probadores.Los volví a ver?
Ya escribiré más adelante...