Hacía menos de 15 días que Natalia me había pillado tras un escarceo, y lejos de amenazarme o chantajearme, hizo algo que fue completamente inesperado para mi, que fue ser ella una pieza para los escarceos, pues había partido peras recientemente y sentía necesidad de tener sexo, aunque fuese de manera ocasional.
Siguiendo sus indicaciones, le llamé llegando a su portal, entré sin necesidad de llamar al timbre y tras tomar el ascensor, llegué a su puerta que encontré entornada, entré y dije "hola" cerrando la puerta detrás de mi a continuación. "Hola" dijo ella apareciendo en el recibidor. Llevaba una bata negra de seda, muy corta, que dejaba visible desde la mitad de sus muslos hacia abajo, y el cinturón la mantenía cruzada pero permitiendo que se viera su canalillo. Se acercó a mi, rodeando mi nuca con sus brazos, mientras mis brazos la tomaban a ella por la cintura y nos fundíamos en un beso húmedo, en el que nuestras lenguas se perseguían con intensidad. Al cabo de pocos segundos, mis manos bajaron hasta su culo, apretándola contra mi, y casi inmediatamente, levantó una pierna, como queriendo abrazarme con ella, y entendí lo que quería... flexioné mis piernas levemente y tras tomar con firmeza su culo, estiré las piernas, levantándola sin dificultad, mientras ella rodeaba mi cuerpo también con la otra pierna. Yo ya conocía la casa, así que caminé hacia el dormitorio con tranquilidad. Llegado a la habitación, la puse sobre la cama con suavidad y nuestras bocas se separaron, "dame un minuto" le dije. Ella me soltó y se estiró sobre la cama, y yo me senté a su lado para descalzarme. Una vez tuve los zapatos y los calcetines fuera, me quité la camiseta, ella me miraba sonriendo mientras yo me ponía en pie para acabar de desnudarme, llevé las manos a mi cinturón "para la próxima vez, espero que me dejes quitarte yo la ropa... " me detuve y la miré, sonreí y me volví a sentar a su lado "bueno, si te apetece hacerlo, podrás acabar de quitar lo que me queda" le dije yo "estupendo" contestó ella. "a ver qué encuentro por aquí... " dije con voz suave, y levanté su pierna más cercana a mi, y la coloqué sobre mi hombro, entonces, giré la cara con suavidad y empecé a dar besos en su pierna mientras mis manos empezaron a rascar con suavidad su muslo. La mano que tenía en la cara interna de su muslo, la hacía ir casi hasta la rodilla y casi hasta la ingle, mientras la otra llegaba hasta la cadera. Agaché la cabeza levemente, y mis labios empezaron a dar besos en su muslo, y su mano izquierda acarició mi mejilla con suavidad "cuanto me alegro de que hayas aceptado, y de que te guste jugar... " yo la miré y sonreí y di un beso en la palma de su mano "me diste un susto muy grande, pero está valiendo la pena... " le dije yo, y en ese momento, llevé mi mano izquierda hasta su coño, que lo noté ardiente y húmedo, por lo que empecé a acariciarlo. Natalia cerró los ojos e hizo un leve movimiento levantando la cadera, como queriendo mejorar el contacto de mi mano, noté fluir más humedad en su tanga, y sus caderas se estremecieron mientras ella gemía con suavidad. Presioné levemente mis dedos y los moví un poco más, y en ese momento, mis dedos localizaron una abertura en el tanga, que permitió que penetraran a Natalia, que echó la cabeza hacia atrás y tomó aire con fuerza "joder... " dijo casi en un gemido "este tanga es muy práctico" le dije yo "no hace falta ni apartarlo... " mis dedos entraban y salían de ella con suavidad, aunque su grado de humedad me habría permitido hacerlo tan rápido y fuerte como hubiera querido, pero me apetecía prolongarle aquella sensación. La mano que rascaba su cadera, fue al cinturón de la bata, y tras liberarlo, abrió la bata, dejando visibles unos pechos de un tamaño bastante normal, pero muy firmes, que siempre me habían gustado. Acerqué mi mano a uno de los pezones, y lo empecé a rozar levemente con la punta de los dedos, poniéndolo duro al instante. Su mano izquierda se puso con suavidad en mi antebrazo, y con delicadeza, utilizando sus uñas, empezó a rascarme. Yo veía su respiración acelerarse, veía sus pechos subir y bajar en cada respiración. Giraba la cabeza a un lado y otro con brusquedad, mientras iba soltando gemidos y su mano derecha apretaba las sábanas con fuerza. Con mis dedos, empecé a follarla con más intensidad, y mi otra mano seguía rozando de manera muy leve ese pezón que parecía querer seguirlo hasta el fin del mundo, y unos segundo después, echó la cabeza hacia atrás y con los ojos en blanco, gimió intensamente por su boca entreabierta, mientras su cuerpo, completamente rígido vibraba, noté su humedad correr por mis dedos, acumularse en la palma de mi mano, hacer rebasar la palma de mi mano, caer a las sábanas... aquel delicioso aroma, embriagador, me indicó que podía retirar los dedos. Los retiré suavemente, y los llevé a mi boca, viendo como ella, lentamente, relajaba su cuerpo, girándose levemente hacia mi "deliciosos estos juguitos" dije tras saborear lo que había sacado de ella. Su cadera dio un suave respingo y a continuación, llevó su mano, de mi brazo, a mi polla que estaba pidiendo atención "me encanta que esté así de dura, quiero sacarla" yo me puse en pie y tras sonreír, dije "toda tuya" vi su cadera moverse otra vez, de manera casi espasmódica "¿estás bien?" le pregunté " ella me miró mientras empezaba a desabrochar mi cinturón y sonrió "si... lo que pasa es que cuando me corro, mi coño luego le hace unas contracciones que me sacuden entera durante un rato, pero te aseguro que no duele, y es un indicador de que me has hecho disfrutar de verdad... " acabó de desabrochar mis pantalones y los bajó, acariciando mi polla por encima de los calzoncillos, y a continuación se sentó en la cama, se inclinó hacia adelante, y tras bajar mis calzoncillos, tomo mi polla con delicadeza. Sentí sus manos pequeñas, tomarme con firmeza y masturbarme lentamente "hace mucho que he tenido ganas de probar esta polla... " dijo casi en un susurro y tras cerras los ojos, empezó a acariciar mi glande con la punta de la lengua. Yo saqué los pies de mis pantalones, quedando completamente desnudo, y toqué su cabeza con suavidad para separarla un instante "dame un segundo" le dije y me senté en la cama a su lado, y me eché hacia atrás, quedando tumbado, y tomando su bata estiré con suavidad, moviendo ella los brazos hacia atrás, quedando también completamente desnuda. Se giró hacia mi, y tras dar otro pequeño respingo sonrió "voy a seguir, si no te importa" dijo yo le devolví la sonrisa "adelante" le dije "no me negaré". Sus manos se apoyaron en mis caderas, y su boca tomó mi polla masajeándola, mientras subía y bajaba la cabeza con suavidad. Sentí la humedad de su lengua y el calor de su boca en mi polla que acompañado con el movimiento de su cabeza, me hacía que me relajase disfrutando esa sensación "joder... me encanta cómo lo haces... lo haces muy bien... " dije con voz suave. Tras unos cuantos movimientos, retiró la cabeza, y acercó la cara a la mía "me alegro de que te guste, porque me apetecías mucho" dijo y a continuación me besó, y tras separar sus labios, de mi boca, volvió a tomar mi polla masajeando con su boca, con esa maestría que tanto me estaba haciendo disfrutar. Estuvimos así un momento, y decidí que yo también quería saborearla, así que la tomé por las caderas y estiré de ella, haciendo girar su cuerpo, sin que ella interrumpiera su buena labor. Cuando sus rodillas estuvieron a la altura de mis hombros pasó su rodilla derecha al otro lado de mi cabeza, dejando a mi disposición su jugoso manjar "voy a querer mucho juguito... " dije justo antes de hundir mi cara entre sus piernas. Empecé a saborear con suavidad, y deslicé mi lengua por los labios de su coño hasta localizar su clítoris, y decidí una estrategia arriesgada... mi lengua empezó a moverse con suavidad, y sin prisa, acariciando su clítoris, mientras mis manos aguantaban su culo con firmeza, y sentía su boca masajear mi polla deliciosamente. No tengo muy claro si un minuto, o dos o tres, pues la sensación placentera me hacía perder la noción del tiempo, empecé a notar su respiración fuerte, afirmé mis manos para que bajo ningún concepto pudiera mover sus caderas separándolas de mi, y mantuve ese ritmo suave y tranquilo. Noté cómo la velocidad de su boca bajaba, y a la vez, su respiración se aceleraba más. Sentí que la humedad crecía en mi boca, y empezaba a chorrear por mi cara, y al cabo de poco, sentí la tensión en sus caderas, y el temblor me indicó que llegaba un nuevo orgasmo... se detuvo completamente, y gimió intensamente, sin soltar mi polla, y casi al momento, chorreó sus jugos por mi cara, inundando mi boca, empapando mis mejillas y mi barbilla... yo seguí, su cadera tembló con intensidad, pero pude aguantarla para no interrumpir mi labor, gimió varias veces, sin soltarme... y unos segundos después, su cuerpo se relajó, liberé su cadera, permitiendo que se separase de mi. Sentí su boca soltar mi polla, y oí su respiración todavía acelerada. Ella se incorporó y giró quedando arrodillada a mi lado, y se agachó para besarme intensamente "lo siento, creo que me he pasado... " dijo tras besarme. Yo le sonreí "¿pasarte? espero que no creas que me ha molestado lo que me has regalado en la cara, porque me ha encantado... " incorporé la cabeza y la besé rápidamente "adoro los juguitos, y espero aprender a sacar todavía más... " ella sonrió, acercó su cara, lentamente a la mía, y me besó, separó los labios levemente, y con la boca entreabierta, rozaba sus labios con los míos, mientras, a gatas, se colocaba encima de mi "pues vas a sacarme más juguitos, porque hay una cosa que me pone muy perra... " y dicho esto, llevó una de sus manos a mi polla, y apretándola levemente hacia mi, apoyó su coño encima. Sentí esos labios separarse, y el calor de su cuerpo, apoyarse en mi polla, "adoro los masajes de clítoris con la polla... " dijo antes de besarme levemente, y a continuación se incorporó. Sus manos apoyadas en mi pecho, le ayudaraon a incorporarse. Empezó a mover sus caderas adelante y atrás con una sonrisa leve "qué delicia.." dijo yo levanté mis brazos levemente, y tomé sus tetas con delicadeza "hacía mucho que me apetecían estas tetas... " le dije sonriendo "pues disfrútalas" dijo ella apenas entreabriendo los ojos para mirarme "que mientras quieras, pueden ser para ti" sus caderas se movían sin descanso, adelante y atrás, mientras sus ojos cerrados y su boca entreabierta me indicaban cuanto disfrutaba, y al cabo de poco, sentí el calor de sus juguitos mojarme, mientras ella gemía ruidosamente "qué delicia de polla... ahora... " dijo avanzando su cadera bastante más que en los movimientos anteriores "la quiero dentro... " senti mi polla quedar libre de la presión de su cuerpo, y retrocedió levemente, notando su cuerpo rozar la punta de mi polla, ladeó entonces levemente la cadera y empujó levemente hacia atrás, y sentí mi polla abrirse paso en su coño... vi ponerse sus ojos en blanco, mientras tomaba aire ruidosamente "qué delicia de polla... " dijo casi en un susurro, "me encanta tu coño tan lubricado y caliente" le dije yo "adoro un coño muy jugoso... " ella abrió los ojos, sonriente y me miró "no te imaginas qué ganas tenía de que aceptaras... " la tomé por los brazos con suavidad y la estiré hacia mi, para besarnos con intensidad "cuando me hiciste la propuesta me pareció bien, pero cuando me enseñaste el tanga, supe que no podía ser de otra manera... " le dije tras separar nuestras bocas. Natalia empezó a mover las caderas lentamente, haciendo que sientiese como entraba y salía de ella, poco a poco. Su ritmo tan lento, no me dejaba que me corriera, pero la combinación de sus movimientos y mis masajes en sus pezones, consiguieron que ae corriera varias veces, había notado el calor de sus jugos escurrirse por mis huevos, además de haberlo notado en sus gemidos "quiero ver cómo te corres" dijo con los ojos ligeramente entreabiertos y una media sonrisa. A continuación apoyó sus manos en mi pecho y empezó a mover sus caderas con mayor intensidad, a la vez que volvía a acelerar sus respiración. Yo estaba alcanzando mi límite, "que follada tan deliciosa" dijo Natalia con suavidad "voy a querer más así... " yo no tenía capacidad de hablar, y al cabo de pocos segundos, me corrí con fuerza, sin que Natalia detuviera su movimiento, y entonces hice un segundo disparo, momento en el que Natalia se volvió a correr con un gemido entremezclado con un grito, bajando después la velocidad hasta detenerse con los ojos cerrados.
Nos quedamos quietos recuperando la respiración, y ella inclinó su cuerpo hacia adelante y nos besamos intensa y humedamente, tras lo cual, se movió hacia un lado, quedando tumbada junto a mi, con la cabeza apoyada en mi hombro, y su brazo sobre mi pecho, "joder, cómo lo necesitaba, llevaba varios meses sin follar... " dijo con voz suave. Yo acaricié su cabeza "bueno, no podrá ser cada día, pero a ver, si podemos vernos con una cierta frecuencia... " le dije. Sentí su cara sonreír y su brazo me apretó de manera intensa "eso espero, porque cuando nos conozcamos mejor entre sábanas... "
jugueton74 | 23/04/2026 17:56
gracias, me alegro muchísimo