

madurito1984 | 03/05/2026 07:50
Esta es mi historia. Así es como me sentí yo, Ana, esa noche en la que dejé de ser solo una esposa para convertirme en algo mucho más oscuro y excitante. 🎙️ La Confesión de Ana: "Nacida para esto" Llevaba años diciéndole que no a José Manuel. Me daba pavor la idea de ser la "putita" de otro; yo me sentía suya, su mujer rubia de 40 años, su orgullo con mis 110 de pecho y mi piel blanca. Pero cuando Javi entró por esa puerta... algo en mis ojos azules cambió. Él solo tiene 26 años, es rubio, apuesto, y me miraba con un hambre que me hizo temblar las piernas. Sabía que él tenía esa maza de 19 centímetros, una bestia mucho más larga y gorda que la de mi marido, y el miedo se convirtió en un vicio que no pude frenar. Esa noche, me olvidé de las dudas. Me puse a cuatro patas sobre José Manuel, que estaba tumbado en la cama mirándome con una adoración que me encendía. Sentía mis tetas de 110 colgando, rozando su abdomen mientras yo le chupaba la polla con una entrega total. Pero lo mejor era lo que pasaba atrás: Javi estaba arrodillado, comiéndome el culo y mi chocho estrecho con una lengua que me hacía perder el sentido. En un momento, me giré. Vi la polla de Javi ahí mismo, palpitando. Eran 19 centímetros de carne oscura y gruesa que hacían que los 16 de mi marido parecieran un juego de niños. Miré a José Manuel a los ojos, todavía con su sabor en mi boca, y le solté la verdad: —"Papi... mira eso. Dios mío, es enorme... mira qué gorda la tiene Javi. Me da miedo, no sé si me va a caber... pero quiero sentirla ya. Quiero ser tu puta de hoy, Javi... ábreme delante de mi marido". Javi no esperó. Me agarró de las caderas, clavando sus dedos en mi piel blanca, y sentí la punta de esa bestia apoyada en mi entrada. Cuando empujó... ¡Dios! Solté un alarido que llenó toda la habitación. Sentí cómo me abría, cómo me ensanchaba por completo. Me llegaba hasta el alma. Empezó a follarme con una furia que me hizo olvidar quién era. Mis enormes tetas rebotaban salvajemente, y yo misma me las apretaba, juntándolas para que él las viera mientras me destrozaba. José Manuel se pajeaba frente a mí, con una cara de vicio total, viendo cómo el joven apuesto poseía a su mujer de esa manera tan bruta. El final fue un incendio. Javi me obligó a ponerme de rodillas. Sentí el primer impacto: Javi se corrió con una violencia brutal sobre mis pechos, cubriendo mis areolas rosadas con su leche espesa de 26 años. Y casi al mismo tiempo, José Manuel estalló en mi cara, bañándome los labios y los ojos. Me quedé ahí tendida, empapada, con el chocho todavía vibrando por esos 19 centímetros. Ese día fue espectacular... porque descubrí que, bajo la mirada de mi marido, ser la puta de un joven como Javi es lo mejor que me ha pasado en la vida.
juan20 | 29/04/2026 11:20
La transexual de tu relato es femenina ?
parejita922 | 01/05/2026 19:16
Muy femenina
jaime93 | 26/04/2026 01:34
Que morbo de relato