Mi andadura en esta página comenzó a ciegas, con la enorme suerte de encontrarme con alguien veterano, brutalmente honesto, al que terminé llamando “el míster”.
Me enseñó a parar goles (perfiles falsos), a seleccionar jugadores/as (perfil verificado, libro de visitas... ) y se ganó tal reconocimiento que acabó convirtiéndose en brújula. “Si tiene reseñas, es partido seguro”, fue uno de sus primeros consejos.
Tras el primer encuentro, me dijo: “Tu partido fue espectacular voy a tener que dejarte en el equipo... ” y ahí empezamos a desarrollar un sinfín de metáforas que todavía hoy me parecen maravillosas.
— “Míster, no hubo partido. La chica de la pareja tenía la regla.”
— “El césped no estaba en condiciones para jugar.”
— “Míster, descarté a una pareja porque no usan preservativo.”
— “Tarjeta roja por no llevar las botas puestas.”
— “Míster, hoy juego un amistoso.”
— “Muy bien, sigue entrenando.”
— “Míster, nuestro jugador no ha visto la convocatoria del partido.”
— “Entonces todavía no sabe que va a salir al campo.”
De los partidos amistosos (encuentros uno contra uno) pasamos a vivir juntos los grandes partidos (más de dos) y a construir una complicidad libre, sin posesión.
Gracias, míster, por ser brújula y permitirme abrir aún más mis alas. En este maravilloso universo hay un sinfín de formas de relación.