En la planta 12

En la planta 12

Hacía tiempo que estábamos hablando, pero no habíamos llegado a quedar. Al paso de unos meses, al salir del gym me escribió. Un chico rondando los 40, delgado, fibroso, y sorprendido de verme cerca de su vivienda, comenzamos a charlar, él había terminado de cenar y yo directo a casa, empezamos hablar y volver a enviarnos alguna foto cachonda, hasta ponernos a tono, así que le pregunté si podía acercarme a su casa ya que estaba cerca.

Pensé que me diría como en otras ocasiones que no podía, o alguna escusa como suele pasar con el resto, pero esta vez, estaba tan cachondo que acepto la propuesta, así que en unos minutos ya estaba en su casa, en la planta 12.
Al salir del ascensor observé la puerta que estaba media abierta. El se encontraba detrás, me recibió vestido con ropa de ciclista, camisa muy apretada, pantalón corto de licra negra y tenis de deporte, en mi caso iba muy parecido aunque la ropa menos ajustada.

Nada mas vernos, nos morreamos, a la vez íbamos sobándonos todo el cuerpo, tocándonos las pollas duras que nos marcaban el paquete. Eran besos muy apasionados creo que de tanta la espera para conocernos, había llegado ese momento y sin planear.
Igualmente nos tocábamos las nalgas, el me pedía que me dejase follar, además de tener un largo pollote y eso podría dolerme, aun era pronto y preferí que fuera todo mas morboso, tocamientos, sobeteos y mamadas y así fue.
Seguíamos en el pasillo de la entrada, me puse arrodillado y aun con su pantalón de licra le olía y comía su paquete empaquetado, y de allí no nos movimos, al quitarnos la ropa, nos acercamos a un espejo que tenía de cuerpo entero para vernos mejor, era muy excitante ver como me hacia un pajote mientras nos besábamos, yo iba a su culo, apretándole sus nalgas y metiéndole un dedo humedecido. Estábamos disfrutando a tope.
Comencé a tocar sus pezones y chupárselos, con un pecho muy delgado aunque fibrado, estaba muy bien físicamente y seguí bajando hasta llegar a su verga, que empecé a mamar pero sin llegar a metérmela toda, pues era muy larga, estaba deliciosa, carnosa y suave.

Le miraba y veía que disfrutaba como era normal, tenia mucha saliva y casi me atragantaba, así que paré y continuar con los pajotes.
Me di la vuelta para que pusiera su pollote en medio de mis nalgas, notarla como estaba tan cerca de mi agujero, mientras nos miramos al espejo.

Al estar un rato así, me agaché al suelo y llegué a su culo para comérselo, tenía buenas nalgas, no eran tan gordotas como las mías, pero si estaban bien entrenadas. Se abrió bien las piernas y empecé a pasarle la lengua lentamente. Con su mano él iba tocándome la polla agachándose ya que no llegaba, hasta llegar a comérmela mientras yo le comía el culo mas profundamente, teníamos una posición un poco incómoda, pero estábamos tan cachondos que no nos afectaba la mala postura!
Sin tardar mucho, ya me daban ganas de correrme, igualmente me dijo que el también quería y casi a la vez nos echamos la leche en mi barriga, fue bastante, tanto de la mía como la de él, increíble lechada cremosa.

Acabé agotado. Me entregó un paño para limpiarme y tan a gusto que quedamos, que nos despedimos con un buen morreo hasta otra ocasión.
De esa manera tan casual, disfruté de un rato muy morboso y con ganas de repetir próximamente... él también.

Un saludo a todos, espero les haya gustado otro de mis relatos.

Publicado por: chicharron
Publicado: 08/11/2018 18:20
Visto (veces): 175
Comentarios: 1
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Comentarios (1)

discr-tfe | 18/11/2018 09:04

Me ha gustado mucho como siempre, muy morboso y excitante.

chicharron | 18/11/2018 22:38

Muchas gracias discr.tfe !! me alegro que te haya gustado!.. próximamente otro impactante! jeje

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