Una noche en el club suwinger

Una noche en el club suwinger

Una noche en el club suwinger

Hacia un tiempo que me había comentado que le gustaría ir a un club liberal conmigo. Le contesté afirmativamente pues ya teníamos confianza y me sentía segura con el. Pero de eso había pasado un tiempo. Ya ni me acordaba de cuando me lo había dicho.

¿El próximo miércoles si te parece vamos al club? -Me dijo en uno de sus watsapps.

La verdad que no me esperaba esa invitación y en mi cara se dibujó una sonrisa y sin pensármelo contesté que sí.

Pero una cosa, te quiero sólo para mí.

El no querer compartir me con nadie me dio más morbo y más deseo y ganas de disfrutarlo. Suele darse que cuando un chico te propone esto, no lo hace pensando en ti sino en el.

Y llegó el miércoles. Por la mañana me envió un mensaje.

-Se me pone dura de pensar en esta noche.

-Tu loba brasileira, está ansiosa por ello meu gostoso, ¡aaauuuuu!

Habíamos quedado a las nueve de la noche. Sin embargo entre una cosa y otra me retrasé. Y eso que no me gusta maquillarme mucho. Puntualmente recibí su mensaje y le indiqué que subiera porqué aún no estaba.

Le abrí la puerta y le dije:
-Tienes que esperar unos quince minutos. Lo siento.

El se rio, nos besamos le di una cerveza y me fui al baño a terminar el peinado.

Se sentó en mí cama a mirarme. Me fui al salón y me siguió y me dijo:

-¡Que guapa estás¡

Me dio la vuelta y me besó ardientemente. Eso fue como encender la llama. Los leggins de piel de serpiente y el body de encajes habían hecho efecto.

Me tiró al sofá y poniéndome a cuatro patas, bajó mis leggins, echó el cierre hacía a un lado y me la clavó. Nada más sentirla, me corrí una y otra vez por su manera salvaje de follarme. ¡Que gusto! La posición en la que estábamos permitía que a él se le pudiera ver desde la calle. Eso, sabia que le daba morbo. Ya a estas alturas con mis gemidos y aullidos mis vecinos ya debían sospechar de lo mal que me lo estaba pasando.

Después de un buen rato de embestidas, me quité los botines y los leggins y el la camisa. Me dio un azote con sus manos en cada nalga y comenzó a follarme mientras me tiraba del pelo a la par que yo le regalaba mis movimientos pélvicos acompasados. Sentía el deseo en su respiración y en sus besos.

Por un momento volvió a parar y comenzó a comerme el coño. Yo como una loba aullaba de placer. Perdí la cuenta de cuantas veces me había corrido. De pronto volví a sentir su polla dentro. Cada movimiento era como si me llevará a otro mundo. Y me corri, me corrí y me volví a correr.

Paró un rato de darme caña y yo aproveché para chuparsela lentamente y sentir como todavía crecía y se ponía más dura en mi boca, mirándola con deseo.

Como una loba en celo me monté encima de aquella polla que parecía una barra se hierro adentrándose en mi coño y me corrí varias veces. Cabalgué en ella disfrutando de sus estocadas, brindándole y brindandome cada dos por tres de un orgasmo. Entre mis movimientos y los apretones de mi coño, no pudo aguantar más y se corrió llenandome de su leche caliente mientras yo me retorcía de placer y mirándonos nos reímos.

Eran más de la once de la noche. Nos duchamos, nos vestimos, me retoqué el pintalabios y nos fuimos.

Al bajar del coche para entrar en el club cogió mi mano y me dijo que me quería sólo para el toda la noche.

-Sólo para mí -me repetía mientras me sobaba el culo y yo me reía y disfrutaba de que lo hiciera.

Llegamos y pedímos dos copas, miramos el ambiente y elegimos irnos al sofá. Comentamos de la situación que había pasado en mi casa que no había sido planeada y nos volvemos a poner cachondos. Llegó una pareja y se puso cerca nuestro en el sofá. En esto sonó una bachata de Romeo Santos y le pregunté si sabía bailar bachata. Me dio la mano y me sorprendió bailando como me gusta a mi. El baile me estaba poniendo cachonda otra vez. Su manera de tomarme por la cintura, sus piernas entre las mías me excitaban. Como una buena brasileña me encanta bailar y más con esa sensualidad. Sentía como si el me estuviera penetrando. Me estaba derritiendo y creo que el se dio cuenta porque me invitó a entrar.

Estamos en la zona de taquillas, nos quitamos la ropa y nos pusimos las tallas. Me cogió la mano y tirándome hacía a él me besó intensamente. Y entramos a ese mundo oscuro, tan deseado por muchos. Para eso habrá de esperar a otro momento.

Publicado por: deseosa
Publicado: 18/07/2022 23:54
Visto (veces): 509
Comentarios: 6
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Comentarios (6)

monte | 20/07/2022 08:00

El relato perfecto pero el comentario de te quiero para mi solo es machista total ... por ahi se empieza y no se sabe donde termina saludos...

rjmencey | 20/07/2022 00:12

Tremendo previo... esto solo ha empezado junnnnn

vecincity | 19/07/2022 20:53

Puro morbo !!!! Gran noches 😋🤦❤️

sauvage69 | 19/07/2022 20:04

Increíble el relato y que situaciones más morbosas !! 🤩🤤

bombero50 | 19/07/2022 19:52

Muy bien narrado, felicidades, un beso.

jonsigla | 19/07/2022 18:29

Que rico noche y muy buen escrito de 💥💯💥 viva Brasil 😍

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